Argentino // 01-09-09 // FMI: las reservas no sirven y la salida son sus créditos
01-09-2009 / El representante del Fondo Monetario Internacional volvió a destacar las “bondades” de las viejas recetas ortodoxas del organismo y cuestionó el rol positivo de la acumulación de reservas como mecanismo para prevenir la crisis. Blanchard, además dijo que los DEG tendrían que haber ido sólo a los que “cumplen”.
Un día antes de su reunión con el ministro de Economía, Amado Boudou, el director de Investigaciones Económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI), Olivier Blanchard, consideró que las reservas internacionales son ineficientes para prevenir las crisis internacionales, aunque reconoció que son “muy necesarias para tener una buena salida de la crisis”.
Mejor que las reservas, desde el punto de vista del FMI, son los seguros de liquidez conformados por líneas de crédito contingentes, que posibiliten a los países obtener dinero de forma inmediata en caso de precisarlo.
“¿Qué alternativa tenían para inmunizarse los países que no querían recurrir al FMI?”, se preguntó el representante de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli, que siguió de cerca el discurso de Blanchard. “Es cierto que esos recursos no pueden utilizarse, pero los países tienen que generar un auto-seguro ante los shocks”, agregó.
La alternativa del Fondo son sus propias líneas de crédito flexibles (FLC, según su sigla en inglés). Blanchard, entonces, no tuvo más que aprovechar el auditorio del Banco Central para destacar las bondades de las líneas establecidas por el organismo en marzo de este año, y que hasta el momento han sido otorgadas a sólo tres países: México (u$s47.000 millones), Colombia (u$s11.000 millones) y Polonia (u$s21.000 millones).
“Estos tres países supuestamente tuvieron políticas económicas consistentes pero se vieron afectados por el shock internacional, por lo que el FMI salió a actuar como prestamista de última instancia”, evaluó Vanoli, que consideró que el organismo debería cumplir el rol de financiación para contrarrestar los desequilibrios mundiales.
BUENOS Y MALOS. En ese sentido, Blanchard ayer también se refirió a los u$s250.000 millones en derechos especiales de giro que repartió la semana pasada el FMI y criticó que hayan ido tanto a países que cumplieron con el Fondo como a los que no.
El economista jefe, en tanto, destacó que los créditos flexibles cuentan con un sistema de precalificaciones que permite a quienes “se comportaron bien en el pasado” tener acceso a este tipo de préstamos, que están abiertos por un año. Además, remarcó que estás líneas “van a buenos países”, en referencia a aquellos que cumplen a rajatabla con las exigencias del FMI, aunque también deslizó la idea de poder ampliar estos programas a otras naciones mediante la aplicación de una “prima de seguro variable”.
Según Vanoli, si bien la Argentina no solicitó la línea de crédito –y probablemente tampoco lo haga–, para los economistas ortodoxos, no estaría en condiciones de aplicar. “Los FCL son un buen punto de partida”, señaló en tanto el directivo que, sin embargo, reconoció que la iniciativa todavía cuenta con algunas limitaciones.
SWAPS. Amparado en el argumento del “riesgo moral” que premia al mal pagador, el economista jefe del FMI desalentó también el uso de los swaps, como el firmado por la Argentina con China durante la crisis y luego con Brasil. Blanchard señaló que esta clase de acuerdo es una alternativa preferible a la acumulación de reservas, pero menos óptima que los esquemas multilaterales que propone la entidad dirigida por Dominique Strauss-Kahn.
“Muchos piensan que lo que puede ocurrir es que se afecten los sistemas de liquidez regional si los shocks de la crisis afectan a todo un bloque”, explicó Vanoli, aunque aclaró que “todo esto existe porque no se han creado sistemas compensatorios. El FMI, en tanto, pasó a ser un sistema de condicionalidades para los créditos”.
En ese marco, los países en desarrollo tienen menos capacidad para aumentar el gasto y hacer frente a una crisis con origen en el mundo desarrollado. Sobre este punto, Blanchard consideró que países emergentes podrían conformar un “club” dentro del FMI, y que se podría pensar en el organismo como con dos ventanas, donde por un lado se ofrece liquidez, y por la otra se atiende a los problemas de solvencia de los socios.
Blanchard –que promueve las condiciones de estadísticas confiables y acceso a los mercados internacionales que marcan a los créditos flexibles– ayer compartió escenario con Martín Redrado y hoy será recibido por Boudou.
BLANCHARD DIXIT
Reservas. “La acumulación de divisas es ineficiente si se pretenden cubrir eventos que tienen poca oportunidad de ocurrir.”
Créditos flexibles. “Lo eficiente es tener un seguro de liquidez.”
Derechos especiales. “Benefició tanto a países que incumplieron con el organismo como a los que cumplieron.”
Seguros. “Podría establecerse una prima de seguro variable y en caso de mal comportamiento generaría condiciones muy adversas para obtener un crédito.”
PATRICIA VALLI - MARÍA EUGENIA BALIÑO
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